Personalmente no me hace mucha gracia el paté y no es porque no me guste , sino por el maltrato que supone la alimentación forzosa de unos animales que les obligan a comer hasta explotar sus hígados. Una bestialidad como otras tantas que hacemos con los seres vivos de nuestro país.
Hace unas semanas echaron en la televisión un programa llamado LA VIA DE LA PLATA donde hablaban de una empresa familiar que producía patés de oca sin alimentación forzosa y de una manera totalmente natural.
Para entendernos , con la llegada del frio las ocas consumen más alimento lo que provoca que produzcan un exceso de grasa en el hígado superior a los 400 gramos , el peso mínimo que exige el Comité Europeo de Productores de Foie.
